El dolor muscular suele estar muy relacionado con tensión, sobrecarga o lesión muscular por una actividad física intensa. Se produce en músculos concretos y comienza durante o justo después de la actividad.
A pesar de que el tratamiento suele realizarse con antiinflamatorios (paracetamol o ibuprofeno), también se puede optar por otros tratamientos menos agresivos y/o complementarios, entre los que encontramos los masajes, ya que los dolores musculares, sobre todo por sobrecarga, responden muy bien a una buena friega.
Si a ello le añadimos un aceite esencial como vía para la fricción en el cuerpo, le sumamos los poderes curativos de la aromaterapia y la fitoterapia.
La combinación de masajes con alguno de estos aceites esenciales son útiles para aliviar el problema, sea el que sea.
Método terapéutico que usa las propiedades curativas de la planta artemisa y del calor para reequilibrar el estado de salud en general y para trabajar sobre trastornos más específicos como la debilidad de energía, artrosis o problemas musculares crónicos.